Exonario

Definiciones y términos que no figuran en el diccionario (exonario no figura en el diccionario)

Archive for 31 octubre 2012

Palintético

Posted by jorgemux en octubre 31, 2012

(Adjetivo. Del griego palín = otra vez y thésis = afirmación, posición. Sustantivo: palintesis o palintesia)

Quien mantiene una afirmación aun cuando aceptó que es errónea o infundada. 

La palintesia se vale implícitamente de la siguiente estrategia retórica: “No des una afirmación por refutada ni aun después de refutada“. Lo curioso es que el palintético en algún momento de su discurso se ve obligado a admitir la falsedad de su opinión (a la vista de nuevos datos u objeciones), pero él sigue indemne afirmando una y otra vez lo que dos oraciones antes vislumbró y aceptó como inaceptable. Su actitud es una afrenta para la racionalidad, pues en una discusión es esperable que cuando A convence a B, B adopte el razonamiento de A. Sin embargo, el palintético, aun después de afirmar su convencimiento de la posición de A, continúa difundiendo su postura inicial, y argumenta como si fuera todavía sostenible. “Hay que seguir al líder sindical. Es la única esperanza”, dice B. A le informa: “Pero el líder nos está vendiendo a la patronal. Otras veces lo seguimos y nos perjudicó”. B continúa: “Es cierto, pero hay que seguirlo porque es la única esperanza”. No importa cuántas objeciones interponga A: el palintético las irá asimilando una tras otra, aceptándolas alegremente, pero no se moverá de la afirmación inicial.

Existe una manera débil de la palintesia: en este caso, el palintético no admite la falsedad de su discurso, pero deja entrever que, de todos modos, lo que pensó es aceptable en un contexto mayor, o en realidad su aceptación no es irracional. El siguiente podría ser un ejemplo de esta modalidad más débil:

A- Están persiguiendo al estudiante que le hizo una pregunta incómoda a la presidenta.
B- Eso ya fue refutado por el mismo estudiante.
A- Bueno, pero no me extrañaría que el gobierno estuviera persiguiendo a quienes lo incomodan.

Como puede verse, A sigue manteniendo una variante de la afirmación inicial a pesar de que admite su refutación.

Tratar de combatir la argumentación del palintético es una sumamente frustrante. 

La palabra “palintético” tiene el prefijo “palín” que significa “otra vez”. Este prefijo se justifica en que el palintético admite una y otra vez la misma tesis,  cuando cree que es verdadera y luego cuando admite que no lo es.

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Perplecia

Posted by jorgemux en octubre 29, 2012

(Sustantivo. Del latín per = con insistencia y plenus = lleno, rebosante. Adjetivo: perplético)

Tendencia de los cajones, cajas y armarios a estar completamente llenos y desbordantes de objetos.

La perplecia es producto de una ley de las costumbres humanas: las cajas que se utilizan para guardar papeles viejos, las latas vacías para clavos, tornillos y tuercas y los cajones de la cómoda donde se ponen los suéters, en muy poco tiempo están tan cargados que ya no pueden cerrarse. En rigor, el término “perplecia” se debería utilizar cuando se dificulta o imposibilita el cierre.
Es curioso que los recipientes, baúles, latas, cajas, cajones, aparadores, armarios, roperos y bibliotecas rara vez están vacíos o medio vacíos: tenemos una necesidad de llenarlos hasta reventar. A veces compramos una nueva cajonera, o forramos latas de colores para guardar los muchos lápices y bolígrafos, pero descubrimos con desazón que esos nuevos recipientes se vuelven perpléticos en poco tiempo, y el proceso parece repetirse sin importar cuántos cajones o latas pongamos.

Existe un término en español que podría asemejarse a este: es “plétora”. Pero la plétora se refiere a la abundancia excesiva de alguna cosa, y no al continente en el que abundan esas cosas, ni a la característica de que tal continente contiene más de lo que su capacidad permite.

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Flavilabar

Posted by jorgemux en octubre 26, 2012

(Verbo intransitivo. Del latín ex flavo = del amarillo y elabor = escapar. Adjetivo: flavílabo)

Apurar la marcha de un vehículo durante muchas cuadras ante la inminencia de la luz amarilla en cada semáforo

Cuando los semáforos de una calle están coordinados, podemos esperar que a cierta velocidad encontraremos luz verde en cada esquina. Pero si al acercarnos a una de ellas nos intercepta el amarillo, debemos aumentar la velocidad para que en las siguientes esquinas no nos pase lo mismo: cuando el amarillo nos intercepta en una esquina, lo hará en todas, y nos vemos obligados a flavilabar. Algunos días la luz amarilla nos persigue en todos los semáforos. A veces, ese amarillo se convierte en un culposo rojo justo cuando estamos atravesando el cruce. Durante esos flavílabos días tenemos una ligera sensación de que estamos viviendo al límite.

El término sólo se aplica cuando la luz amarilla precede a la roja, no cuando antecede a la verde.

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Antigelmo

Posted by jorgemux en octubre 24, 2012

(Sustantivo. Del griego anthí = contrario y aggelma = mensaje)

Aviso o mensaje cuyo contenido es nulo o contradice a la forma misma del mensaje.

A veces recibimos facturas de servicios, con código de barras, en las que el saldo es de cero pesos. No debemos pagarlas; ni siquiera guardarlas: alguien emitió la factura como un mensaje de que por esta vez no hay que pagar. Dado que la factura es un instrumento de pago, el hecho de que se la use para avisarnos que no debemos pagar contradice a su naturaleza. La factura se convierte en un antigelmo: no nos da la información esperada, sino la negación de dicha información. Algo similar puede ocurrir si le llegan mensajes o llamados de advertencia a su celular: “Usted tiene una deuda impaga de cero pesos con cero centavos. Por favor, evite quedar con saldo deudor”. Esperaríamos que el aviso se emitiera sólo si hay una deuda positiva, pero no si tal deuda es inexistente.
También podría ocurrirle que le llegara una citación judicial en la que le indican que usted no está citado, o una invitación en la que le comunican que no está invitado al casamiento de un desconocido, o un telegrama de despido en el que le avisan que no lo han despedido de su trabajo, o una resolución del concejo municipal de un pueblo sudafricano en la que le explican los motivos por los cuales usted no fue elegido intendente de ese lugar (lugar que usted no conoce y con el cual jamás tuvo relación). En estos casos el medio utilizado es un trabajo oneroso e inútil; un enredo burocrático redundante, enfáticamente inerte y un poco cómico. Uno recibe el antigelmo y solo le queda guardarlo como curiosidad para mostrarlo a amigos y parientes: “Miren, me llegó un papel en el que me felicitan porque no tengo deudas con el fisco de Laponia“; “Amigos, mi vida es un desastre: una mujer con la que jamás tuve contacto me mandó un mail para advertirme que no quiere tener sexo conmigo“. “Señores, según este acta judicial, mañana tengo que ir temprano al juzgado a firmar un cheque por una multa. El cheque es por cero pesos. Si no lo firmo, me inician una demanda

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Cagatuertos

Posted by jorgemux en octubre 23, 2012

(Adjetivo. De cagar y tuerto. Es voz malsonante)

1. Dícese de quien solo tiene hijos enfermizos y enclenques. Aplícase también a animales: dícese de la hembra o el macho que tiende a procrear crías defectuosas, deformes y débiles.

Para que a alguien se lo acuse de “cagatuertos”, es necesario que todos o la mayoría de sus hijos sean extremadamente propensos a las enfermedades, o que sus contexturas físicas tengan apariencia frágil y desgarbada, o que, sistemáticamente, todos los hijos nazcan con una deformidad de índole genético.  En sociedades machistas, es común que se culpe a la mujer por la debilidad de sus hijos: “Ninguno de tus pibes te salió fuerte y macho. Al final tu mujer es una cagatuertos“. A partir de esta asociación profundamente sexista, existe otra acepción:

2. Mujer hermosa que tiene hijas feas. 

Algunos hombres eligen tener hijos sólo con mujeres bellas, porque de ese modo creen que otorgarán belleza en su descendencia femenina. Desde luego, para ellos, la belleza física es uno de los valores supremos. Pero estos hombres que han rebuscado con esmero a la modelo escultural para reproducirse, a veces observan con horror que las hijas concebidas después de tan cuidadosa selección, son mas bien desgarbadas y con poca gracia, o muy gordas. En nada han heredado las dotes esculturales de su madre. Ahora bien, el padre -quien vive este suceso como una desgracia- nunca sospecha que, quizás, fueron sus genes -los genes de un hombre feo- los que desvirtuaron su objetivo: prefiere decir que la cagatuertos fue la esposa. Cuando se separa de esa esposa que solo le da hijos feos, le advierte a sus amigos y conocidos: “Cuidado si te juntás con mi ex, porque es una cagatuertos“.   

Desde esta acepción, no se suele llamar “cagatuertos” a la mujer que concibe hijos varones feos. Dada la concepción machista involucrada en el uso del término, solo se utiliza ese mote ofensivo si se trata de hijas mujeres. 

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Nota televisiva en Saber Ver

Posted by jorgemux en octubre 23, 2012

Hace casi una semana, me hicieron una nota en el programa “Saber Ver”, que conducen los periodistas Carlos Quiroga y Rubén González, por el libro Exonario. La nota comienza en el minuto 46 del programa. 

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Entrevista

Posted by jorgemux en octubre 22, 2012

El jueves pasado me hicieron una extensa nota desde RADIO URUGUAY SODRE, para el programa “Efecto Mariposa”, conducido por Gabriela Giudice.  Les agradezco mucho la extensa charla, en la que se mencionó elogiosamente otro blog que hacía con mi amigo Fernando Martínez, “Questasbuscando“.

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Distrófemo

Posted by jorgemux en octubre 18, 2012

(Adjetivo y sustantivo. Del griego dis- = con dificultad y tróphema = alimento)

Alimento que no contiene alguna de las propiedades esenciales que posee naturalmente su tipo.

Aunque la definición es un poco rebuscada, se puede entender con unos pocos ejemplos:
El café descafeinado es distrófemo: si al café se le quita la cafeína (propiedad que incluso lleva un nombre que indica la conexión casi esencial con el producto), ya tenemos algo que quizás no debería llamarse café. Un café descafeinado es casi una contradictio in adjecto, un oxímoron.
Quizás el más elocuente sea la leche descremada y deslactosada: sin crema y sin lactosa, la leche se convierte en una inocente, insípida y poco nutritiva agüita blanquecina, y en rigor es dudoso que podamos seguir llamándola “leche”. Otro ejemplo, aunque quizás no tan certero, es el de la cerveza sin alcohol.

Puede verse que la estrategia de quienes fabrican distrófemos consiste en “des- -ar” un alimento; es decir: operar sobre él algún tipo de proceso que permita aplicarle el prefijo “des-” y el sufijo verbal “-ar”. Se supone que al “des- -ar” un alimento, se le quitan propiedades perjudiciales o poco saludables, y quizás está bien que así sea. Pero si aceptamos abiertamente los alimentos distrófemos, entonces se ha allanado el camino para aceptar otros aun más retorcidos y cuya eliminación de elementos esenciales no tenga nada que ver con la salud: quizás pronto aparezca un jugo de naranja sin color naranja, sin sabor ni olor a naranja y sin las propiedades de la naranja. Este producto se llamaría “jugo de naranja desnaranjizado”, y consistiría en agua corriente tal vez potable. En un caso extremo, podrían vendernos un envase vacío, con jugo de naranja desnaranjizado, desjuguizado y desmaterializado. De hecho, se podría prescindir del envase (en cuyo caso nos venderían un envase de cartón descartonizado). Conviene recordar que los distrófemos son usualmente más caros: el jugo de naranja desnaranjizado se convertiría en un alimento de lujo.

Los productos distrófemos no deben confundirse con los propaláfelos. El propaláfelo se parece al producto original, pero no lleva el mismo nombre. El distrófemo, en cambio, sí lo lleva: el café distrófemo (descafeinado) se sigue llamando “café”. En cambio, el propaláfelo del jamón se llama paleta o fiambre de emparedado.

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Posted by jorgemux en octubre 17, 2012

El periódico “El Observador”, de Uruguay, ha publicado una nota sobre Exonario. 
(Muchísimas gracias al periodista Marcos Robledo)


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Currafero

Posted by jorgemux en octubre 16, 2012

(Adjetivo. Del latín curro = correr, de donde se deriva cursar y deferre = arrojar, empujar)

Dícese de la persona que, ante una pregunta puntual, remite al estudio de una carrera universitaria y / o a la lectura de textos en lugar de dar una respuesta directa.

Al currafero le formulan una pregunta cualquiera y él necesita demostrar que ha leído, que su título lo ganó a fuerza de libros y exámenes difíciles. Por eso, en lugar de responder, deja un link con una docena de libros para descargar. O invita a su interlocutor a las clases de física avanzada o matemática discreta nivel cinco. O lo recrimina por no haberse aprendido la lección de tercer grado de la escuela primaria. Lo curioso es que el currafero se exime de contestar preguntas pedestres o que solo requieren de una opinión no necesariamente fundamentada. Veamos algunos ejemplos:

Pregunta: -“¿Cómo va a estar el estado del tiempo hoy?”.
Respuesta: -“Uf, mirá, hay mucha teoría sobre los fenómenos climáticos, acá podés descargarte los catorce libros más famosos sobre el tema”.

Pregunta: – “¿Cuál te gusta más? ¿El sueter rojo o el verde?”
Respuesta: -“Y, si leyeras a Stendhal te darías cuenta de cuáles son mis colores favoritos”.

Pregunta: – “Pero, ¿por qué me aumentan el alquiler un doscientos por ciento?”
Respuesta: – “Si estudiaras licenciatura en economía, tendrías la respuesta”

Pregunta: – “¿Quién fue Luis XV?
Respuesta: – “¿Qué? ¿Nunca fuiste a la escuela vos? Eso lo sabe un chico de diez años”

También podría llamarse currafero a quien responde del modo que se ejemplifica más abajo, aun cuando no pretenda darse ínfulas de superioridad intelectual:

Pregunta: – “¿Por qué me echan del trabajo?”
Respuesta: – “Remítase al telegrama y a la carta documento que le hará llegar nuestro asesor letrado”.

Currafero y epistecripticista se tocan en muchos puntos. La diferencia, sin embargo, es que el epistecripticista no conmina al interrogador a que estudie o que lea algo, mientras que el currafero sí lo hace.

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