Exonario

Definiciones y términos que no figuran en el diccionario (exonario no figura en el diccionario)

Archive for 28 febrero 2010

Nota en tapa de revista venezolana

Posted by jorgemux en febrero 28, 2010

La Revista Dominical, suplemento del diario Últimas Noticias de Venezuela, ha publicado una nota acerca de Exonario. Justo hoy, que se cumplen MIL ENTRADAS de este blog.
Aquí está la nota en la edición impresa del suplemento (Click para ampliar):

Le agradezco muchisímo a Castor Carmona, quien me hizo la entrevista, y al equipo de redacción y diseño que ha dedicado cuatro páginas – más la tapa- a este blog.

Posted in Uncategorized | 11 Comments »

Diplobio

Posted by jorgemux en febrero 26, 2010

(Adjetivo y sustantivo. Del griego diplós = doble y bios = vida)

Único cuerpo en el que habitan dos seres. 

No debe confunirse este término con el que corresponde a la posesión demoníaca.
El término puede aplicarse con ciertas reservas a los casos de hermanos siameses en los que no queda claro si se trata de un único cuerpo con dos conciencias, o de dos cuerpos fundidos.
El término tendría su uso si encontráramos alguna especie de animal que tuviese naturalmente dos cabezas, y si pudiéramos decir que no se trata de dos individuos que viven en una completa simbiosis, sino de un único doble individuo. 
Podría aplicarse con propiedad a nosotros si alguna parte de nuestro cuerpo adquiriese conciencia y decidiera imponer sus propios objetivos. ¿Qué ocurriría si a un brazo le saliesen patas y comenzara a moverse como si tuviera sus propias intenciones?  Si el resultado final de esa horrenda mutación es que el brazo se desprenda del cuerpo, sólo hemos sido el vehículo para el nacimiento de un nuevo tipo de seres. Pero si el brazo continúa adherido a nuestro cuerpo, nos hemos convertido en un diplobio.

Así como hay diplobios, puede haber triobios, tetrabios, pentabios, hexabios, heptabios. Una vez que hemos permitido que en un cuerpo habiten dos seres, podemos especular con casos en los que habiten miles. El término para designar estos casos de vida múltiple es polibio

Un tumor maligno, que crece a expensas de nuestra sangre y lleva nuestro mismo código genético, ¿nos convierte también en diplobios?
Dado que nuestro cuerpo está conformado por millones de células, cada una de las cuales tiene vida propia, ¿podemos decir que somos polibios?

Las palabras existentes hasta el momento (siamés, simbiótico, parásito) hacen referencia a dos o más seres que, por diversas circunstancias, han quedado fundidos en un cuerpo. Diplobio (o polibio), en cambio, no remite a fusión alguna sino al espontáneo surgimiento de dos seres a partir de una misma estructura corporal.

Posted in D | 3 Comments »

Fruticadiar

Posted by jorgemux en febrero 25, 2010

(Verbo. Del latín fructus = fruto y cado = caer)

1. Cuidar la maduración y desarrollo de un proceso para desatenderlo en el momento de obtener réditos. 

2. Esforzarse por sembrar para luego no recoger los frutos.

Recoger los frutos de una obra resulta ser la parte más grata y esperada de la tarea. Sin embargo, quienes fruticadian olvidan o sienten pereza, o simplemente detestan esa parte.
Hay incontables contextos en los que las personas pueden fruticadiar. Algunos ejemplos: al hacer un trabajo largo y complicado para luego no ir a cobrarlo; al terminar una carrera y jamás retirar el título o al hacer una torta y después guardarla en la alacena hasta que se pudra.

Posted in F | Leave a Comment »

Chanicurro, a

Posted by jorgemux en febrero 24, 2010

(Adjetivo. De ya, ni y curro)

Dícese de quien abandona definitivamente una prolongada actividad delictiva.

El chanicurro pudo haber cometido todo tipo de estafas, hurtos y robos, pero un buen día encuentra un motivo suficiente para dejar de actuar en el delito. Sea porque ya ha logrado mucho dinero, porque se asustó después de un tiroteo, porque comenzó a sentir un persistente prurito moral, porque se hizo religioso o porque ya no le encontró sentido a la actividad, el chanicurro comienza a llevar una vida sedentaria y mortecina tras bastidores. Se lo suele ver en el patio de su casa, panzón, en ojotas y con un cigarrillo, preparando asados para sus amigos. O en el templo, rezando y contándole a sus hermanos su periplo pecaminoso y su posterior redención a manos del mesías. O en el bar, casi escondido en una mesa de fondo, relatando de vez en cuando sus heroicas peripecias delictivas.
El chanicurro muere a los cincuenta años de cirrosis o de un ataque cardíaco producto del colesterol y el sobrepeso. Su vida no se acaba por el disparo de un compañero traicionado o de un policía en un asalto: muere como el más pacífico y perezoso de los cristianos. A veces hay una mujer joven y hacendosa que llora con desconsuelo su desaparición. Pero, en la mayoría de los casos, nadie siente pena por él.

El chanicurro y la nomaspito han tenido vidas con cierto paralelismo.

Posted in CH | Leave a Comment »

Maladelio,a

Posted by jorgemux en febrero 22, 2010

(Del griego malá = mucho y delóo = mostrar, enseñar) 

Quien da indicaciones exhaustivas cuando sólo se le pide una.

Si al maladelio se le pregunta dónde hay que guardar la tijera, nos responderá: “La tijera va en el segundo cajón. Los destornilladores, en la caja de herramientas. Las tenazas, en el primer cajón. En el cuarto cajón hay frasquitos para guardar tornillos. El frasquito grande es para guardar clavos de pared; el frasco negro tiene aceite para bicicletas. Dentro del frasco grande hay cuatro cajitas, cada una de ellas con distintos tamaños de clavos…“. A veces se queda un rato dudando: “Las mechas de la agujereadora van en el cuarto… No, en el quinto… Sí, sí en el quinto… No, en el sexto cajón“. Sólo se le pedía una indicación, pero él considera que es pertinente informar al detalle qué se guarda en cada compartimento de la alacena, y espera que lo escuchemos con atención y llevando el registro de dónde va cada cosa. No tiene en cuenta que, probablemente, olvidemos sus palabras o que, peor aun, ya sabíamos de antemano dónde se guardaban las herramientas.
Es frecuente que el maladelio, luego de hacer su prolongada enumeración, quede exhausto y malhumorado; por ello, después de tomar mucho aire, suele decir una frase como la siguiente: “Al final, a vos hay que indicarte todo

El maladelio tiene un comportamiento ligeramente antónimo al del indisoño.

Posted in M | Leave a Comment »

Asinognosia

Posted by jorgemux en febrero 19, 2010

(Sustantivo. Del griego a = partícula negativa; synantése = encuentro y gignósco = conocer)

Desconocimiento momentáneo de una persona conocida cuando se la cruza por la calle.

A veces en los escasos segundos en que nos cruzamos con alguien, no alcanzamos a reconocerlo. Sólo nos damos cuenta de quién es cuando nuestra mirada ha cambiado de dirección y ya pasó el momento del saludo y del dolfablo. Cuando padecemos asinognosia nos lamentamos porque ese conocido (que por un momento fue desconocido) puede pensar que no queríamos saludarlo, o que estábamos fingiendo no saber quién era o, peor aun, que en verdad ya lo olvidamos para siempre.

La asinognosia debe distinguirse de la agnosodia. A pesar del parecido fonético, etimológico y semántico, la agnosodia se refiere al hecho de darse cuenta de que alguien es conocido, pero no saber quién. La asinognosia, en cambio, hace referencia al hecho de no dar por conocido a alguien que sí lo es.

Posted in A | Leave a Comment »

Yerriyoco, a

Posted by jorgemux en febrero 18, 2010

(Adjetivo. Del latín erro = errante, vagabundo y iocus = juego)

Dícese de quien se dirige a alguien haciendo alusiones inespecíficas y picarescas.

A veces vamos caminando y alguien, desde la vereda de enfrente, emite un chiflido, o grita alguna guarangada para que nos demos vuelta y lo veamos. No nos llama por nuestro nombre, y en rigor esos sonidos podrían ir dirigidos a cualquier persona. Pero él pretende que, con esas referencias guturales, nos demos por aludido. Si no le respondemos como él espera, probablemente comience a contar -siempre a los gritos- alguna historia infamante y muy privada para que al fin nos demos cuenta de que alguien está hablando de nosotros. El yerriyoco comienza con un silbido. Luego grita un “¡Eh!“, seguido de un “¡Sooooordo!” (con la primera “o” alargada), un “¡Pelotuuuuudo!“, y una alusión a la actividad laboral (¡Che, profesor, acá me parece que corrigió mal un examen!) o deportiva que realizamos (¡Aprendé a jugar al tenis!) o de la que somos seguidores (¡Los de Atlanta son unos muertos!) para finalmente gritar algo ofensivo, escabroso y dirigido a nosotros de forma inequívoca (Así que la otra noche te quisiste voltear a tu cuñada, ¿eh?).

Posted in Y | Leave a Comment »

Rugopario

Posted by jorgemux en febrero 17, 2010

(Del latín ruga = arruga y paries = muro) 

Marcas en la pared de los objetos que suelen apoyarse en ella.

Las sillas, los picaportes, las camas, los objetos que cuelgan de la pared y se balancean (como las llaves, las cucharas, las cadenas, algunos adornos) van dejando sutiles hendiduras en el revoque que, con el paso del tiempo, se hacen notorias y persistentes.

Gracias a los rugoparios, cuando vemos una casa vacía podemos inducir sin mucho trabajo dónde estaban ubicados los muebles de los habitantes anteriores.

Posted in R | Leave a Comment »

Crematropía

Posted by jorgemux en febrero 16, 2010

(Sustantivo. Del griego Xréema = cosa y tropos = dirección)

Crecimiento de un objeto no vivo. 

Es usual suponer que sólo se desarrollan y crecen los seres vivos. Sin embargo, a lo largo de la historia se han escuchado historias de dudoso origen que aseguran haber visto a una piedra, una mesa de metal o un edificio crecer y agigantarse de manera espontánea. Se cuenta que a veces a un objeto puede crecerle otro de su misma clase (a una silla le crece otra silla; a un edificio otro edificio); a veces le crecen partes típicamente biológicas (hojas, brazos, piernas rudimentarias e inútiles, cabezas) A veces, finalmente, pueden crecerle otros objetos de géneros diferentes: a una silla puede crecerle un edificio y a un grano de arena todo un universo. 

El término no se aplica a aquellas partes de un ser vivo que siguen creciendo un tiempo después de que el ser vivo ha muerto, tal como ocurre con los cabellos, las uñas y los dientes. La crematropía sólo puede darse en aquellos objetos con los cuales existe la certeza de que naturalmente no poseen vida, al menos en el sentido usual del término.

Posted in C | 1 Comment »

Sinfásarco,a

Posted by jorgemux en febrero 15, 2010

(Adjetivo. Del griego syn = con; fágo = comer y sarx = carne.)

Quien come la carne del mismo animal que uno.

Si una oveja muere en el campo, es posible que los miembros de una jauría de lobos coman una gran cantidad de su carne y que, luego, los pájaros carroñeros y los gusanos se hagan cargo del resto. Los lobos, los pájaros y los gusanos son sinfásarcos.
Reciben este mismo nombre quienes comen los distintos cortes de vaca que se compran en una carnicería: si compramos bola de lomo de ternera, y nuestro vecino compra cuadril, y si el carnicero nos da ambos cortes del mismo animal, seremos sinfásarcos del vecino.

Posted in S | Leave a Comment »