Exonario

Definiciones y términos que no figuran en el diccionario (exonario no figura en el diccionario)

Archive for 18 julio 2009

Visitatlón

Posted by jorgemux en julio 18, 2009

(Palabra y definición enviadas por Elizabeth Auster)

(Sustantivo. De visita y el griego athlon = competencia)

Seguidilla de visitas a amigos y parientes que se suceden cuando el individuo recientemente mudado a gran distancia de la ciudad de origen, visita su pago chico.

Durante un visitatlón se dan, uno tras otro, los compromisos sociales, se duerme poco, se come casi exclusivamente en restaurantes, y se regresa al nuevo hogar agotado, descompuesto pero feliz de ver bien a los amigos.

Posted in V | 1 Comment »

Penitesis

Posted by jorgemux en julio 16, 2009

(Sustantivo. Del griego penia = pobreza y thesis = afirmación)

Argumento tan pobre y contradictorio que desconcierta y desbarata una discusión.

Existen muchas maneras de poner fin a una discusión: cuando se da el reconocimiento de la verdad de una tesis, cuando se llega a una contradicción o cuando se inicia un enojo que termina a los golpes. Sin embargo, a veces uno se queda sin argumentos, pero no porque el oponente haya dado un argumento definitivo e inteligente, sino por la estupidez y pobreza de sus aserciones. En este caso, el argumento insólitamente pobre e inesperado se convierte en logolítico.

Dos personas discuten sobre religión. En un clima de polémica, A dice: “No puedo creer en una religión cuyos dogmas suponen la existencia de un ser superior vengativo”. B responde: “Es que eso no es un dogma”. Uno creería que el religioso debe apelar al dogma y tratar de justificarlo, pero si desde el principio admite que los dogmas de su fe no son dogmas, la discusión deja de tener sentido y uno no sabe muy bien cómo replicar.
Pongamos otro ejemplo. Dos personas discuten acerca de la calidad de un grupo musical. A dice: “Soda Stereo no tiene una música elaborada y sus letras no tienen sustancia”. Si B es fanático de Soda Stereo, resultará insólito que su respuesta sea: “Es que Soda Stereo es un grupo comercial al que sólo le importan las ventas”. Uno creería que un fanático no es capaz de decir una cosa así.

La pobreza de estos argumentos está dada por el hecho de que no sostienen la tesis principal que se supone deberían defender. Sin embargo, hay otros argumentos que son pobres y vergonzosos en sí mismos, y funcionan de una manera penitética, pues uno no sabe bien qué discutirle a quien esgrime tal argumento.
Veamos un par de vergonzosos argumentos de este tipo.
A dice que la teoría de la evolución de las especies es una quimera. B argumenta que la evolución es un hecho científico bien corroborado. A, penitético, replica: “Pero usted, ¿vio alguna vez que un mono pariera a un hombre?”. Esta réplica muestra con mucha claridad que A desconoce incluso los principios más elementales de la teoría evolutiva y, por lo tanto, funciona como una penitesis.
A está hablando acerca del origen del lenguaje y afirma: “El lenguaje nació por una convención humana”. B replica: “No es cierto, el lenguaje nos lo dio Dios”. Acto seguido, agrega su argumento penitético: “Esto se llama mesa. ¿Cómo lo sabés? ¿Alguien te dijo que esto es una mesa? Eso prueba que Dios te dice cuáles son los nombres de las cosas”

El grave problema con los argumentos penitéticos es que, para hacer ver lo erróneo de su contenido se debe apelar a una larga discusión sobre supuestos previos, y para esa discusión es necesario aducir una gran cantidad de datos y exponer numerosos recursos didácticos, lo cual muchas veces es impracticable. Como puede verse, quien trata de refutar la teoría de la evolución respondiendo “usted nunca vio a un mono dando a luz a un hombre” necesita mucha educación antes de continuar discutiendo. A los efectos retóricos, nuestra imposibilidad de encontrar una respuesta elegante a la penitesis funciona como victoria del penitético. Cuando uno encuentra argumentos penitéticos en su interlocutor, le conviene dar la discusión por perdida y asentir sin agregar palabras. Gracias a la penitesis, uno descubre que nunca había valido la pena discutir con esa persona.

(Nota: he tenido muchas discusiones religiosas en las que mis oponentes apelaron a argumentos penitéticos; por caso: dos de los ejemplos de arriba provienen de diálogos reales: la del “no dogma” religioso y la del “mono que da a luz al hombre”)

Posted in P | 5 Comments »

Dinómaco,a

Posted by jorgemux en julio 15, 2009

(Adjetivo. Del griego deinós = asombroso, terrorífico y majé = batalla. Sustantivo: dinomaquia)

Dícese de quien jamás comparte el asombro ajeno.

“¿Podés creer que Juan se encontró mil pesos?” dice una persona. El dinómaco responde: “¡Mil pesos no es guita! Yo hace poco me encontré cinco mil”. El dinómaco levanta la apuesta, o finge que el asombro del interlocutor es demasiado estúpido o que dicho asombro revela un desconocimiento fundamental acerca de cosas básicas del mundo. A dice: “José se compró por fin la casa”, B, dinómaco responde: “Al final todo llega en la vida, no es para tanto”. Una manera eficaz de ejercer la dinomaquia consiste en subsumir el caso particular del interlocutor en un universo muy grande o muy banal, de modo que eso que acaba de decir queda como un logro minúsculo y corriente. Si A dice: “Terminé la carrera de medicina con honores”, B, dinómaco, responde: “Bueno, hoy en este país se reciben mil estudiantes con honores”. Si A dice: “Ayer tuve una revelación divina; se me apareció la Virgen de Luján”. B, dinómaco, dice: “Ah, mirá vos. En mi barrio ya veinte personas tuvieron revelaciones”

Curiosamente, el dinómaco muchas veces pretende que los demás se asombren de sus pequeños logros y de sus miserables golpes de suerte.

Posted in D | 6 Comments »

Chopatrepa

Posted by jorgemux en julio 14, 2009

(Adjetivo. De chupa y tripa. Se aplica únicamente a personas del sexo masculino)

Hombre que se declara homosexual a pesar de que el amor y las experiencias eróticas con personas de su mismo sexo le resultan repugnantes.

El chopatrepa imagina que la vida de los homosexuales es glamorosa y llena de relaciones sociales. Por eso tiene una gran simpatía con la comunidad gay y realiza grandes esfuerzos por pertenecer a ella. Sin embargo, sólo le interesa la imagen superficial de mediáticos gays de clase media que pueden darse ciertos lujos como vestirse de forma llamativa pero con estilo; hacerse operaciones con famosos cirujanos plásticos, ser atendido por un peluquero y una manicure, vivir de fiesta en fiesta, tener un auto importado y pasear con una mascota pequeña, peluda, blanca e histérica. No desea ni por asomo tener relaciones con otro gay, y mucho menos podría enamorarse de él.

Conviene destacar que el chopatrepa no necesariamente se ve atraído por mujeres. Su estado es el de una indefinición de gustos sexuales que lo vuelve muy infeliz.

Posted in CH | Leave a Comment »

Yanún

Posted by jorgemux en julio 13, 2009

(Adverbio. Del latín iam = ya y nunc = ahora)

Los adverbios “ahora”, “ya” y “enseguida” son usados de una manera sumamente ambigua. El cartel de “enseguida vuelvo” de un local comercial nos está anunciando que el vendedor puede tardar en regresar dos minutos, media hora o tres horas. Lo mismo ocurre con los términos “ya” o “ahora”: “ya estoy llegando” puede significar “llego en cinco minutos” o “en tres días estoy allí”. “Ahora voy a estudiar una carrera” no implica que en este preciso momento se esté ingresando en la facultad; ese “ahora” puede referirse a un tiempo que se extiende por varios meses o incluso años.
Para evitar esta ambigüedad, proponemos el término yanún que significa “ahora inmediatamente“, con un desfasaje no mayor a unos pocos minutos.
Diez minutos de demora ya no son yanún.

Yanún y cominsumismo son conceptos antónimos.

Posted in V | 2 Comments »

Decamerochateo

Posted by jorgemux en julio 12, 2009

(Palabra y definición enviadas por Julio David Auster)

(de “deca” diez y “hemeron” días, ambos del griego más “chateo“):

Chateo que dura diez días y que involucra a diez personas que se comprometen, cada una de ellas, a inventar un cuento ingenioso cada día, hasta totalizar cien cuentos.

El chateo nos mantiene unidos aun estando separados; de esa manera alegramos nuestro tiempo y paliamos la soledad. En 1348 la peste negra asoló el continente europeo, cobrando millones de víctimas. Según Giovanni Boccaccio, siete chicas y tres muchachos, todos florentinos, salieron de la ciudad para refugiarse durante diez días en la casa de campo de una de las chicas; allí se entretuvieron contando cuentos. Eso es el Decamerón, obra fundamental de la prosa italiana, que sirvió de modelo para Chaucer y para unos cuantos más.

Posted in D | 1 Comment »

Peluchización

Posted by jorgemux en julio 11, 2009


(Palabra y definición enviadas por Pablo Conte, Unservidor)

Proceso psíquico por el cual ciertas personas consideran a otros seres como si fueran muñecos de peluche.

Si bien tiene cierta semejanza con la “humanización” que algunos dueños hacen de sus mascotas, en este caso el trastorno se agrava pues ni siquiera los consideran humanos, sino criaturas nacidas para el abrazo, el pellizcón y la caricia, sin ninguna posibilidad para romper este hechizo.
La peluchización es responsable de ciertas actitudes anómalas por parte de los humanos que la padecen, que van desde la defensa extrema de moscas, hasta el abandono en la ruta de dobermans que se negaron a permanecer cachorros.

Posted in P | 2 Comments »

Nefelobio, a

Posted by jorgemux en julio 10, 2009

(Adjetivo. Del griego nephele = nube y bios = vida)

Dícese del ser que habita en las nubes.

Este término tiene un sentido figurado y un sentido literal.
En el figurado, los poetas modernistas han utilizado el término “nefelibata” (nefele = nube; batós = caminante) para referirse a la persona distraída, que no tiene los pies sobre la tierra. Con ese sentido también utilizamos al término nefelobio.

Pero el sentido literal es más interesante.
Desde tiempo inmemorial sobreviven historias acerca de lluvias de sapos, peces o arañas. Existe una teoría según la cual estos volátiles animales se crían en las nubes, o en lugares intermedios entre las nubes y la tierra llamados vorticarios naturales que consisten en fuerzas neumáticas en equilibrio que pueden retener y mantener en el aire algunos objetos sólidos de tamaño pequeño. Los animales que habitan ese vorticario se alimentan de insectos voladores o de musgos que crecen en el propio vorticario.

A veces un cambio brusco de presión hace desaparecer al vorticario y los nefelobios caen con fuerza hacia la tierra.

No debe confundirse un nefelobio con un etrobio. Mientras un nefelobio es parte de la biosfera terrestre, el etrobio está más allá de ella.

Posted in N | Leave a Comment »

Bonomajo, a

Posted by jorgemux en julio 8, 2009

(Adjetivo. Del francés bon homme = buen hombre)

Dícese de la persona a la que se considera buena y noble, pero cuya presencia se trata de evitar por todos los medios.

Hay ciertas personas de las que sólo se puede alabar sus virtudes. “Es un tipo excelente”, “No sabés cuánto me ayudó”, “Tiene un corazón de oro”. Sin embargo, no queremos que ese tipo excelente esté presente en nuestras reuniones, en nuestra vida cotidiana o incluso en nuestro pensamiento. Es apenas un ejemplo irrenunciable en los diálogos con nuestros conocidos. Pero si sabemos que esa noble persona vendrá a visitarnos nos sentimos aburridos, fastidiados o enojados por su inminente presencia.
A veces nos fastidia la gran altura moral desde donde el bonomajo nos mira sin juzgarnos (somos nosotros mismos quienes nos comparamos y nos juzgamos). A veces sólo nos aburre tanta bondad y su nobleza nos inspira una biarexia mostafónea.

Posted in B | 3 Comments »

Logólisis

Posted by jorgemux en julio 7, 2009

(Sustantivo. Del griego logos = palabra, discurso y –lisis = destrucción)

Utilización de una frase o palabra que indefectiblemente funciona como último argumento en un diálogo.

Dos contendientes pueden estar durante largas horas discutiendo acerca de lo que cada uno hizo, tratando de justificarse y dar argumentaciones para defender su acción o su inacción. Sin embargo, cuando uno de ellos ya no puede esgrimir la más verosímil excusa, todavía le queda un recurso. Puede apelar a una frase reveladora y terminante que deja en la más absoluta desnudez los propósitos y objetivos en disputa. “Lo que pasa es que estoy enamorado de vos”, puede decir un hombre a una mujer para justificar la cantidad de estupideces y locuras que ha hecho. Los reproches esgrimidos hasta hace un momento se disuelven, iluminados por una motivación escondida que da una nueva luz al hecho y hace callar la disputa.
Otra clásica frase logolítica es: “Tengo una enfermedad terminal”. Por supuesto, la logólisis es un recurso retórico; quien la realiza no tiene por qué decir la verdad.

Conviene aclarar que, al margen de ciertas frases arteras y estereotipadas, en cada discurso existe la posibilidad de apelar a logólisis que no pueden determinarse de antemano: serán dictadas por el contexto. “Lo hice porque me dolía la cabeza” puede ser una fuente de más reproches y más regaños; si lo dice alguien que ha sido operado de un tumor cerebral tal vez funcione como frase logolítica.
No puede decidirse de antemano cuál es la frase logolítica en un diálogo, aunque puede entreverse cuándo un dialogante tiene una intención logolítica.

Posted in L | 3 Comments »