Exonario

Definiciones y términos que no figuran en el diccionario (exonario no figura en el diccionario)

Archive for 30 junio 2009

Ceporsa

Posted by jorgemux en junio 30, 2009

(Sustantivo. Del latín caepa = cebolla y persona = máscara)

Expresión facial de quien debe fingir una emoción que no siente.

Alguien que ha estado llorando y no desea ser descubierto, trata de imitar un estado de ecuanimidad o incluso alegría, pero algo en el rostro -no sólo las lágrimas- delata su tristeza. Lo mismo ocurre cuando, en medio de un ataque de ira o perinodia se debe fingir calma: algo en la mirada o un rictus en la boca, o quizás un tic nervioso delatan la pasión ahogada y mal disimulada. Aunque un observardor superficial puede creer en el estado emocional simulado, con un poco de perspicacia se puede adivinar el sentimiento camuflado bajo la sonrisa forzada y superficial.

El término “ceporsa” hace referencia a las múltiples máscaras con las que podemos revestir nuestra personalidad, al igual que las capas de una cebolla. Es curioso que la palabra “persona” tenga como significado “máscara” en latín. ¿Podremos mostrar nuestra personalidad desnuda, sin máscaras? Quizás eso sea como preguntar si podemos desnudar a la cebolla de todas sus capas.

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Taciloquio

Posted by jorgemux en junio 29, 2009


(Sustantivo. Del latín tacitus = callado y loquor = hablar)

1. Gestos faciales que imitan el habla sin emisión de sonidos.

En esta acepción, el taciloquio es un fenómeno público y sirve a los efectos de una comunicación en secreto o cuando por cualquier motivo no es conveniente hacer ruido. Sin embargo, hay otra acepción desde el punto de vista privado:

2. Secuencia de pensamientos o representaciones que pueden hacerse sin necesidad de recurrir al lenguaje.

Algunas corrientes filosóficas suponen que el taciloquio (2) es imposible, pues toda nuestra actividad mental está teñida de lenguaje. Sin embargo, puede pensarse -como de hecho lo han propuesto algunos filósofos actuales, como Daniel Dennett– que por debajo de lo lingüístico existe un universo de pensamientos que son anteriores al lenguaje. Según esta visión, las personas, los animales e incluso los robots tienen un sistema no lingüístico de representación que, en algunos casos -tal como ocurre con las personas- puede decantarse en una formulación oracional, aun cuando dicha formulación lingüística no sea unívoca ni permita una única interpretación. En otras palabras, nuestros pensamientos subsisten independientemente del soporte lingüístico, y nuestras formulaciones lingüísticas no agotan el contenido del pensamiento.

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Hurgumento

Posted by jorgemux en junio 26, 2009

(Sustantivo. De hurgar y argumento)

Explicación o argumento que incluye detalles escabrosos, excesivos e innecesarios.

Un médico podría informar a su paciente acerca de una ominosa enfermedad terminal que está padeciendo. Sin embargo, a pesar de que tiene la obligación de ser preciso, quizás debiera evitar -o amortiguar- la crudeza y el excesivo detalle de los procesos fisiológicos.

Una persona chimentera y morbosa es el paradigma de la afición por el hurgumento. Si el chimentero conoce que una vecina se separó, no dudará en difundir la noticia acompañada de pormenores de alcoba. La noticia inicial -la separación- se convierte en una excusa para bucear bajo la pesada alfombra de las interminables miserias cotidianas de una pareja.

En otro orden de circunstancias, un hurgumento es una justificación o proposición que se adjunta para explicar algo que no necesita ser explicado. Si una psicóloga pone, junto al informe médico en el que diagnostica “neurosis” la afirmación: “quiere acostarse con su madre”, o si en el documento además de ponernos el sello de “eximido del servicio militar” agregan “por tener arco anal amplia e irreversiblemente dilatado” a lo que vuelven a agregar “es decir, le entraron con carne por popa”, nos han escrachado con un impiadoso hurgumento.

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Ensarmentado,a

Posted by jorgemux en junio 25, 2009

(Adjetivo. De en– y Sarmiento, prócer argentino)

Dícese de quien habla como si estuviese leyendo palabras para un acto escolar.

Los términos “engalanado”, “laureado”, “ornamentado”, “preclaro”, “simiente”, “loor”, “arrojo”, junto con inusuales verbos de connotaciones bélicas y nacionalistas, son parte del léxico florido al que muchos docentes de escuela primaria recurren para escribir las glosas de los actos patrióticos.
Pero a veces esos docentes deben hablar ante una entrevista televisiva, o ante un grupo de padres, o ante el verdulero, y no encuentran mejor opción que declamar de manera cansina, con terminología anticuada y tono entre altivo y emocionado para dar un mensaje de paz, patriotismo y amistad, cuando quizás debían dar una información precisa y puntual:

Periodista: Señorita, ¿por qué cree usted que todos los alumnos del curso a su cargo se contagiaron de escarlatina?

Maestra (declamando, con un rictus de enajenada y levemente desesperada exaltación): Con holgura y alabanzas tengo en mi pecho el deber cumplido de anunciar que, como cuando se engrandece la patria con el esfuerzo, la perenne e incólume luminaria a la que me aferro es consecuente con las virtudes nobles por las cuales decimos albricias cada alba ante nuestra enseña patria.

Una reunión entre un biblofeta y un ensarmentado es sumamente aburrida.

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Guiñeñé

Posted by jorgemux en junio 23, 2009

(Voz onomatopéyica)

Balbuceo inentendible y a bajo volumen de algunos hombres cuando pasa una mujer.

El guiñeñé es el esbozo de un piropo guarango susurrado cerca del oído. A veces no tiene contenido semántico; es apenas un gruñido modulado, una expresión inarticulada de libido. Por lo general es oportunista; el guiñeñero no suele seguir a su víctima para acosarla con guiñeñés a lo largo de un camino, aunque por supuesto hay excepciones.

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Reliflojo,a

Posted by jorgemux en junio 22, 2009

(Adjetivo. De religión y flojera)

Dícese de quien se considera devoto de una religión que no practica.

Se aplica con gran propiedad a los católicos no practicantes.
Muchas personas se consideran cristianos por sostener un par de rituales esporádicos: no comer carne en semana santa, exhibir cruces bajo la remera y bautizar a sus hijos. Si se les pregunta de qué religión son, no dudan en responder: “católicos”. Sin embargo, una religión no es un club en el cual uno elige qué deportes practicar y cuáles no. O se cumplen todos los rituales prescriptos, o se está condenado por definición a ya no ser parte de la comunidad. Dado que la religión es una práctica continua y disciplinada, la nula, arbitraria o escasa participación en los rituales le quita todo sustento a la afirmación de pertenencia a uno u otro círculo religioso.
El reliflojo vive en ese limbo en el cual nadie lo condena severamente, pero él mismo tampoco se impone con fuerza y vigor cumplir con todos los rituales o retirarse de forma definitiva. Su posición, además de cómoda, es peligrosamente especuladora. En las discusiones de sobremesa, se pone de manera terminante del lado de los católicos (aunque él sea un caso límite); tiene algunas creencias indefinidas acerca del más allá, el perdón divino y el valor de una vida moral, pero en su cotidianeidad apenas hace honor de esas creencias. O, peor aun, da una interpretación sesgada, idiótica y retorcida de esos principios. “Yo soy católico, pero para mí los curas tendrían que casarse“, “Yo creo en la biblia hasta por ahí nomás“, “Cuando un cura dice que no hay que tener sexo, no lo dice de manera literal“, “A misa hay que ir una vez por año, tampoco vas a ir todos los días“. Exégeta indulgente de su propia consciencia, el reliflojo encuentra siempre una manera de juzgar como buenas sus propias acciones. Un católico comerciante que mantiene empleados en negro puede pretender que está haciendo algún tipo de caridad cristiana, pues “da trabajo a la gente”. Ese mismo comerciante luego echará a sus empleados y creerá que les está “dando una oportunidad de encontrar algo mejor”. El reliflojo es peligroso; si ocupa lugares de poder, su ingenuo optimismo moral y su autoindulgencia lo llevarán a cometer todo tipo de tropelías. Es una oveja descarriada pero no lo sabe -o finge no saberlo-, y se comporta con toda la prepotencia de quien se siente parte de una gran comunidad y avalado por ella. Por otra parte, la misma religión católica toma pocas medidas contra el reliflojo; ni lo reintegra ni lo excomulga por completo. Así, con ese silencioso pacto de yo-no-cumplo-con-el-ritual y tú-no-me-excomulgas, las religiones siguen su curso, los pastores fingen llevar un rebaño que no los sigue y los reliflojos dan rienda suelta a sus peores instintos con la convicción de que están formando parte de un universo de verdades universales y divinas.

¿Es peor un reliflojo que un religofrénico? Una misma persona puede ser ambos.

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Estaterorragia

Posted by jorgemux en junio 19, 2009

(Sustantivo. Del griego státeras = moneda griega equivalente a cuatro dracmas, y régnynai = hacer brotar, romper)

Sucesivos pagos que deben afrontarse con una única fuente de dinero, la cual disminuye considerablemente hasta casi desaparecer.

Uno espera que llegue fin de mes para recibir el salario; pero en el preciso instante en que se cobra, debemos afrontar no sólo las deudas del mes anterior, sino también los gastos del mes que sigue y una multitud de gastos medianos imponderables: el gasista, el plomero, el auto que se rompió, el traje de lentejuelas para el acto de nuestro hijo y los regalos de cumpleaños de los parientes que cumplen todos juntos en el mismo mes. Después de esa poda, uno se queda con un salhilario y con la sensación de vacío e impotencia por saber que, una vez más, no se llegará a fin de mes.

Lo contrario de la estaterorragia no es el ahorro, sino el gasto moderado, pausado y no compulsivo.

Usos: “Nene, todos los días me pedís diez mangos, diez mangos de acá, diez mangos de allá… ¡Esto es una estaterorragia!”
“Carlitos, vas a tener que esperar hasta que cobre el aguinaldo, porque este mes sufrí una estaterorragia y no puedo pagarte”

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Glupotear

Posted by jorgemux en junio 18, 2009

(Verbo. De glub = onomatopeya del sonido de algo viscoso)

Hacer sonar una sustancia espesa con los pies o con las manos.

Si chapotear proviene de la onomatopeya “chap” y su referencia es el sonido característico de las palmas en contacto con el líquido, a medida que la sustancia se condensa debemos modificar la onomatopeya inicial, pues el sonido cambia. En el dulce de leche, en la mayonesa, en la preparación para tortas antes de hornear o en el plástico semilíquido no se puede chapotear; sólo se glupotea.

Imagine usted que acaba de quedar atrapado en una habitación con cemento líquido llegándole hasta su pecho.
Usted chapotea para escapar.
El líquido se va condensando y empieza a glupotear.
Si cuando se seca el cemento usted puede aun golpear algo, estará tupoteando -el cemento endurecido hará un sonido de tup tup o algo similar.

¿Qué haría usted si el cemento se evaporara de repente? ¿Cuál es la onomatopeya por la que reemplazamos el “chap”, el “glup” o el “tup” cuando se “golpea” una sustancia gaseosa?

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Quirótafo,a

Posted by jorgemux en junio 17, 2009

(Adjetivo. Del griego xeirós = mano y taphos = escondite)

Dícese de quien mantiene alguna de sus manos ocultas.

El quirótafo tiene una o ambas manos en los bolsillos, o las esconde detrás de su espalda, o las cubre con guantes. A veces lo hace sólo por una mala costumbre. Otras veces es una patología.

El quirótafo nunca es una persona de confiar.

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Terfocario

Posted by jorgemux en junio 16, 2009

(Del latín terreo = asustar y focus = hogar)

Habitación o rincón de una casa que provoca miedo.

En todas las casas hay un lugar en el cual uno no se siente a gusto de quedarse solo y mucho menos a oscuras. El galponcito del fondo con la puerta rechinante y lleno de telarañas; la habitación donde murió la abuela, la ventana junto al pasillo del baño por donde entraron ladrones, el cuartito sin ventanas y con piso de pinotea debajo del cual dicen que está enterrado el cuerpo del desaparecido inquilino anterior.
A veces el terfocario no posee una historia que lo vuelve temible. Puede no haber una razón especial para aborrecerlo, pero sin embargo no queremos estar allí. Si por casualidad necesitamos estar un buen tiempo en ese lugar, sentimos inquietud y estamos atentos, esperando que cualquier cosa nos sobresalte.

Es curioso que aun en los departamentos más iluminados, modernos y seguros hay un terfocario.

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