Exonario

Definiciones y términos que no figuran en el diccionario (exonario no figura en el diccionario)

Archive for 31 diciembre 2008

Cocataco,a

Posted by jorgemux en diciembre 31, 2008

(Sust. De catacumba)

Si vecino proviene del latín vicinus, y este último a su vez de vicus que significa barrio, el cocataco es el muerto o muerta que está enterrado en el mismo cementerio en las cercanías de nuestros muertos queridos, o de nosotros mismos si es que estamos muertos.

“vecino” implica vida -el barrio está habitado por personas vivas-, por lo tanto no corresponde llamar así a los muertos aledaños. Cocataco viene a llenar esa impropiedad semántica.

Dos vecinos que nunca se llevaron bien en vida, pueden pasar una tranquila eternidad como cocatacos.

Posted in C | 1 Comment »

Enetuplar

Posted by jorgemux en diciembre 30, 2008

(Verbo. De ene y tuplo: terminación de veces de una cantidad. Sustantivo: enetuplo)

Si redoblar es aumentar el doble o intentar algo por segunda vez con más fuerza, enetuplar consiste en insistir por enésima vez con una fuerza aun mayor que la vez anterior.

Se considera un enetuplo cuando ya se ha perdido la cuenta de cuántas veces se ha intentado algo sin conseguirlo.

Posted in E | Leave a Comment »

Abaratrar(se)

Posted by jorgemux en diciembre 29, 2008

(Verbo. Del latín barathrum = infierno, abismo, hombre insaciable. Palabra candidata a formar parte del vocabulario de una filosofía existencialista criolla)

Sentir profundamente el hastío de la insaciabilidad.

Los exquisitos laberintos de la lengua latina nos han dejado una palabra cuya amplitud semántica es reveladora: barathrum no sólo se refiere al infierno mismo, sino al hombre que merece ese infierno. La extensión que hacemos en Exonario le agrega un componente semántico de índole introspectiva: el abaratrado es quien se da cuenta de ese merecimiento y, en consecuencia, siente el peso de su continua insatisfacción.

El existencialismo francés ha acuñado dos términos de proximidad semántica con abaratrarse: náusea, para referirse a la sensación de gratuidad y vacío de la vida, y derelicción, para nombrar la autoconciencia de desamparo y responsabilidad. Abaratrarse, sin embargo, tiene evidentes resonancias criollas. Suena a barato y a batata (abatatarse equivale a asustarse, a negarse a actuar cuando llega el momento) Por ello, el abaratramiento es una náusea derelictiva criolla. Desde luego, abaratrarse, a pesar de la proximidad semántica con los dos términos existencialistas, tiene su propio peso de significado. Examinemos el abaratramiento a partir de un ejemplo: la compulsión por el juego. El jugador siente que no desea otra cosa más que jugar. Sin embargo, nunca se llena de juego. Nunca ocurre que diga “basta”, como sí pasa con el sexo o los alimentos. Después de muchas horas o días de jugar al póker o a la ruleta sin parar, el jugador puede sentir abaratramiento: la certeza desdichada de que está haciendo lo que más desea, pero eso que más desea jamás lo satisface. Puede ocurrir algo similar con la necesidad de ir de shopping y comprar objetos suntuarios, con la visión de mujeres -u hombres- hermosas -o hermosos- que pasan por la calle, o con la búsqueda del conocimiento. Quien dijo que el saber nos hace desdichados es, sin duda, un abaratrado.

Posted in A | 1 Comment »

Cleptocálamo

Posted by jorgemux en diciembre 28, 2008

(Término y definición enviados por el lector Julio David Auster)

(Adj. Del griego kléptein = robar y del latín calamus = pluma)

Dícese de la persona que pide prestado un instrumento de escritura, generalmente una birome, y no lo devuelve.

Posted in C | 5 Comments »

Cleptóflamo

Posted by jorgemux en diciembre 27, 2008

(Término y definición enviados por el fiel colaborador Julio David Auster)

(del gr. kleptein, robar y del lat. flama, llama):

Dícese de la persona que pide prestado un encendedor y no lo devuelve.

Posted in C | 1 Comment »

Antesolo

Posted by jorgemux en diciembre 26, 2008

(Sust. De la expresión latina ante solem = antes de que salga el sol)

Sensación de asco, fastidio o perplejidad que provoca la visión del amanecer después de una noche en vela.

Cuando se ha estado despierto toda la noche haciendo alguna tranquila actividad (leer, estudiar, chatear) a la eufótica luz de una suave lámpara, nos acostumbramos a las sombras y a la quietud nocturna. El amanecer, en esos casos, se presenta como una fuerza masiva, entrometida e incongruente que invade y empaña la mágica intimidad de la madrugada. Lo que era oscuro y suave se vuelve luminoso, incómodo y obsceno. Ese sentimiento de desolación es el antesolo.

El antesolo puede presentarse en muy diferentes circunstancias. Un insomne sufre entre las sombras, pero también odia el amanecer: el alba es su derrota, el símbolo de su irreversible fracaso contra la oscuridad. La noche se le ha escurrido sin pegar un ojo, y las luces que se cuelan por la ventana son horrendos fantasmas que ululan incesantes “hay que levantarse, comienza un nuevo día

Después de una larga y divertida fiesta nocturna, el amanecer hace fuerza por ponerle punto final. Los límites pueden extenderse, pero la magia de las luces de colores en la oscuridad se ha perdido, y la fiesta está sentenciada.

Pero quizás el antesolo más horroroso es el que nos sorprende sin que nos demos cuenta. Ocurre cuando, de un momento para el otro, caemos en la cuenta de que ya ha amanecido. Miramos por la ventana, incrédulos y desconcertados, como si nos hubiesen robado algo importante sin que lo pudiéramos notar.

Quienes esperan con ansiedad el amanecer (por ejemplo, los que desean escapar del ataque de vampiros u otros monstruos nocturnos) no sienten antesolo, sino alguna otra sensación, más aliviadora y placentera.

Posted in A | 12 Comments »

Encuarentonarse

Posted by jorgemux en diciembre 25, 2008

(De cuarenta)

Sentirse inmune ante ciertas preocupaciones por causa de la edad.

“Encuarentonarse” tiene una resonancia muy fuerte con el término “envalentonarse”. El encuarentonado se siente más valiente y menos vulnerable a ciertos comportamientos neuróticos: no le preocupa qué dirán de él su jefe, sus parientes o sus amigos. Tampoco teme dar su desmesurada opinión ante personas poco tolerantes y propensas al golpe. No le preocupa decir que no cuando es no, y tampoco reprime sus gustos. El encuarentonado asume sin tapujos que le atraen las personas de su propio sexo, que odia su profesión y su carrera, que le encanta Arjona más que Beethoven y que, a pesar de lo que siempre quiso opinar sobre sí, es ultraconservador y derechista. Años antes fingía preocupaciones e intereses -y la acción de sostener la mentira era otra preocupación más. Ahora se asume sin tapujos.

Para encuarentonarse no es necesario tener cuarenta años; en verdad, el encuarentonamiento ocurre a una edad mucho mayor, y es un proceso que quizás tiene más que ver con la vejez que con la mediana edad. Pero no se puede desperdiciar el parecido fonético entre “encuarentonarse” y “envalentonarse”, semejanza que se perdería con términos como “enochentizarse” o “ensetentizarse“, amén de que estas construcciones suenan más a ser partidario de una década del siglo veinte que a una actitud ante la vida.

Posted in E | 4 Comments »

Enrajarse

Posted by jorgemux en diciembre 24, 2008

(De raja. Sustantivo: enrajamiento)

Dejar entrever el extremo superior del trasero por encima del pantalón y por debajo de la camisa.

Las personas enchulenguizadas tienden a enrajarse. También son proclives al enrajamiento los obreros (en particular aquellos que en su trabajo deben agacharse) y quienes usan pantalón de tiro bajo o remeras cortas.

El enrajamiento puede ser una estudiada fuente de seducción. Pero la mayoría de las veces es un fenómeno involuntario que sólo provoca burlas.

Posted in E | 2 Comments »

Enjupitarse

Posted by jorgemux en diciembre 23, 2008

(De Júpiter, nombre del quinto planeta del sistema solar. Adjetivo: enjupitado)

No lograr resultados importantes a pesar de haber sido una gran promesa.

Una hermosa mujer que gana todos los concursos de belleza durante su adolescencia y, cuando cumple sus veinte, se dedica a comer hasta volverse hiperobesa. Un joven y talentoso violinista abandona su arte por pereza y a los treinta años apenas recuerda cómo tocar el violín. Un nuevo y brillante contador se presenta en la compañía como la solución a todos los problemas y, apenas dos días después de asumir su puesto, llega tarde, alcoholizado y demuestra que no sabe siquiera hacer un balance. Los protagonistas de estos ejemplos son enjupitados: supuestamente, por cierta falta de voluntad, no logran un codiciado objetivo que parecía fácilmente alcanzable. El enjupitado parece ir contra su propia naturaleza; como si la vocación que lo inflamara no llegara a despertarse del todo, o muriera en su esplendor. A veces una persona se vuelve enjupitada por las expectativas que los demás depositan en ella, y no porque ella misma tenga un talento especial. Es el caso de los padres que piensan que sus hijos son genios en algún rubro cuando en realidad son niños caprichosos y malcriados.

El término “enjupitarse” hace referencia a la característica propia del planeta Júpiter, cuya incandescencia inicial lo podría haber convertido en una estrella, pero por falta de combustión quedó relegado a la categoría de planeta.

Posted in E | 4 Comments »

Emplanetarse

Posted by jorgemux en diciembre 22, 2008

(Verbo. Del griego planetés = errante)

Caminar haciendo trayectorias inesperadas y arbitrarias.

Un día cualquiera, una persona que era puntillosa y estricta con sus horarios y objetivos en la vida, decide salir a la calle sin rumbo para ya no volver a sus rutinas anteriores. El emplanetado sale de su casa con el firme propósito de ir al trabajo o hacer compras, pero por alguna circunstancia -quizás la intención de dar un paseo- toma por un camino inusual y luego se pierde para siempre en calles que no lo conducen a un lugar determinado. Existen casos sobrecogedores de emplanetamiento: una persona que camina bordeando un río decide abandonar su trayecto y se pierde en medio de un desierto. Otra que bordea una montaña un buen día escala la montaña y ya no vuelve a descender.

Algunas personas creen que el emplanetamiento es producto de un hechizo. En verdad, el emplanetado se comporta de una manera tan repentinamente extraña a su proceder habitual, que su actitud parece producto de una decisión ajena a su voluntad.

Posted in E | 1 Comment »